DE ASISTIR AL CPB DE SU BARRIO A TRABAJAR EN ÉL: LA HISTORIA DE UN PROMOTOR LÚDICO DE COMODORO
La contención social en los barrios comodorenses sostiene su continuidad a través de las historias de vida de sus propios asistentes. Los Centros de Promoción Barrial (CPB) funcionan como espacios de referencia contigua para familias, niñez y adolescencia, ofreciendo alternativas educativas, sociales y de recreación frente al uso prolongado de dispositivos electrónicos.
En ese marco, el programa de Juegotecas Comunitarias —dependiente de la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia— recibe a más de un centenar de chicos de entre 6 y 12 años cada mes. El dispositivo cuenta con sedes fijas en los CPB de los barrios 30 de Octubre, Máximo Abásolo, Don Bosco y Diadema Argentina, además de implementar itinerancias para cubrir otros sectores periféricos e instituciones locales.
La propuesta lúdica contempla talleres de manualidades, juegos de mesa, dinámicas al aire libre y actividades de estrategia coordinadas por equipos técnicos y promotores formados en la propia red municipal. A través de este esquema, se busca fortalecer la integración de pares, la vida comunitaria y el acceso al esparcimiento dentro del entorno cercano de los participantes.
El equipo de trabajo, integrado por cuatro operadores territoriales, mantiene un seguimiento cotidiano del desarrollo infantil y los vínculos familiares. La presencia de instructores que previamente fueron usuarios de las dependencias barriales afianza la pertenencia institucional y consolida a los centros como espacios de referencia para la comunidad.